La isla manglar de las grandes aves marinas [280113]


Tras negociar con la señora el precio del trayecto en barca, me acerqué al embarcadero a preguntar por el señor que pilotaría la lancha.

Cuando vi la nave que el barquero estaba desatracando me pareció una enormidad para una sola persona. ¿No había una embarcación más pequeña y, ya de paso, más barata?.

Al ser un gringo se da por sentado que desconoce el nivel de vida y los precios del lugar. En mi caso, efectivamente, así era. Si navegas por internet encuentras información y resulta más fácil cotejar datos. Entonces te enteras que un viaje en lancha, en noviembre de 2011, hasta las playas de isla Payana (también conocida como San Gregorio), entre 35 minutos y una hora de distancia según quien se consulte, costaba un dólar o dólar y medio. (1)

Esta playas son bañadas por el oceáno Pacífico, aunque su turismo playero no es masivo, procedente, sobre todo, de Huaquillas y Cuenca en los “feriados” [puentes festivos de fiestas nacionales]; tampoco son las únicas: hay seis grandes islas, turísticas y con avifauna.

Una dirección web, perteneciente a la fundación Ecológico Arcoiris, organiza las rutas del manglar (mitad aventura/mitad conocimiento), y sus precios son razonables. Tienen trayectos de un día de duración a varios con pernoctación y comida incluidas. Ir a la isla del muerto (Sta. Clara) son 35$; si no quieres ir tan lejos y admiras la fauna animal tienes la “ruta de aviturismo”: Puerto Hualtaco–Isla de Banderas–Pampa de las Cebollas–Boca de Hualtaco–Puerto Hualtaco. Son dos días y cuesta 25$. Eso es fomentar el turismo y atraer al viajero medio. Es un precio al alcance de muchas personas; al menos de aquellas que han ahorrado. Recomendable sitio web: http://rutadelmanglar.weebly.com/las-rutas.html

03 - En la barca turística Puerto #Hualtaco (Ecuador, enero 2013)Control administrativo de las embarcaciones que zarpan de Puerto Hualtaco por parte de un soldado guardacostas

Iniciamos un recorrido en aquella larguísima canoa de madera sin rumbo fijo; sólo pedí ir a mar abierto. Nos rodeaban islas de manglar que ocultaban el horizonte oceánico. A los dos minutos un soldado, en funciones de guardacostas, en su chalupa a motor, nos paró para pedir la documentación de salida. El guía, hombre veterano, le dijo con mucho tacto, que no le daba tiempo a buscar los papeles a las oficinas de la comandancia marina sitas en la misma bocana de Puerto Hualtaco y regresar a tiempo. Le pidió que se hiciera cargo, que llevaba a un turista – yo, mientras tanto, callado y con gestos de marioneta que no entiende nada de español; intuía fatídico retorno – ; el soldado le reprochó que a él le pedían responsabilidades los superiores para controlar que las embarcaciones que zarpen tengan los documentos en regla. Estaba molesto. Con la ley en la mano nos devolvía de inmediato a la bocana; eso lo sabían los dos. Por otro lado, era una falta administrativa que suponía un engorro en su quehacer diario; total, por llevar un extranjero en un corto trayecto de una hora. Tras el tono rogativo del veterano guía, y sus insistentes silencios, el soldado nos dejó marchar no sin advertirle que la próxima vez zarpara con la documentación.

06 - La isla manglar de las aves (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)

Alejados de la mirada del soldado le pregunté al guía qué había pasado y me explicó el suceso. Él comprendía la labor del guardiamarina, pero dijo, a continuación, que también debía comprender que zarpaba por un trabajo que no abunda. Vaya, que la tolerancia era recíproca.

Estuvimos un rato navegando con el guía explicándome que la profundidad en estos esteros era poco más de dos metros, pero me aburría bastante. No veía ninguno de los pájaros de aquella visita del 2007; las habituales garzas blancas sólo estaban en el puerto. Qué raro; eran abundantes a todo lo largo del recorrido hacia el mar. Conversamos un buen rato sobre las políticas de Correa y su influjo en Puerto Hualtaco y Huaquillas. “Ha cambiado bastante toda la zona”, dijo. Apoyaba todos los cambios propiciados por el gobierno ecuatoriano, pero consideraba que hacían falta muchos más. Sorprendente afirmación, pero necesaria de alguien que sabe lo que habla. Era un tipo medido en sus palabras, nada dado a la exageración. Le pregunté cuánto costaba ir a mar abierto; respondió titubeante con pesadumbre unos 50$ para una sola persona. Requería tiempo y la hora, cerca de las cinco de la tarde, no era propicia. Por otro lado existe una tabla de mareas, cada quince días cambia, que hay que respetar por los oleajes y para el transporte turístico a las diversas islas y playas. La cooperativa San Gregorio ofrece unas recomendaciones a tener en cuenta, tanto para el turista como el barquero. Lectura muy aconsejable. (2)

Otra vez me iba a quedar sin ver la costa ecuatoriana desde lejos; otro deseo insatisfecho. Quería ver el perfil costanero de Ecuador desde lejos, como lo ve el propio océano. Y deseaba cumplirlo desde estas islas de manglares que rodean Puerto Hualtaco. Fotografíe algunas aves de lejos, pero la cámara de bolsillo ixus 70 no tiene un gran zoom, y menos para objetos en movimiento.

El guía debió verme alicaído; me preguntó si me gustaban las aves. Respuesta positiva. Me llevó, entonces, a una isla de manglar que los pájaros aprovechaban para descansar. Así es, las aves de esta región suelen ser migratorias y siguen la costa ecuatoriana para descansar en sus trayectos al norte o al sur del continente americano; pueden venir desde Canadá siendo el atardecer, sobre las cinco, la hora de descanso nocturno de muchos de estos pájaros.

A los cinco minutos, entre islas de manglar todas iguales al ojo lego, avistamos una donde sobrevolaban varias especies de aves.

11 - Isla Manglar, están todas las aves (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)

En la foto pelícanos pardos descansan en la Isla Manglar

Nos acercamos con aquella enorme barca; al principio no nos hacían caso. Iba fotografiando un poco pero reteniendo en la memoria lo que veía: disfrutando de un ukiyo-e. El ruido del motor, que parecía un cascajo cuando la marcha de avance era lentísima empezó a ahuyentar a aquellos animales. Iniciaron el vuelo por decenas. Impresionaba contemplarlos de cerca, pero verlos volar a menos de tres metros de distancia, con sus envergaduras de dos metros o más, producía estupefacción: un deleite poco común que hay que saber apreciar.

17 - Pelicanos en la Isla Manglar de Puerto Hualtaco (Ecuador, enero 2013)

16 - Pelícanos espantados x ruido barca en Isla Manglar (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)

15 - Pelícanos y otras aves espantadas por el ruido de la barca en Isla Manglar (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)

12 - Pelícanos volando por la Isla Manglar (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)

Ninguna de mis fotos hace justicia a todas estas aves: pelícanos pardos, fragatas magníficas, gaviotas cabecigrises, gaviotines reales, garzas reales, garzas níveas, albatros, alcatraces, cormoranes, tordos, picocuernos (“a veces los matan porque se alimentan de camarones”, me dijo el guía). Existen más tipos como el Martín pescador, la espátula, el flamenco, etc. pero estos no los vi.

Aquel ruido no sólo molestaba a las aves, me molestaba a mí que padecía por ellas. Le dije que nos fuéramos. Lástima, si le hubiera dicho que apagara el motor habría disfrutado del encantamiento más tiempo. Harían falta también un par de palas para aproximarse en calma y en silencio, pero no las teníamos. Cuando no puede ser no puede ser.

09 - Pelícanos volando en Isla Manglar (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)_crop  10 - Ave de la Isla Manglar, Puerto Hualtaco (Ecuador, enero 2013)_crop0

En ocasiones una ilustración es más imaginativa que una fotografía realista, como estas dos de una fragata y pelícanos.

Sin embargo, para aquellos que les interese identificar a cada animal de los que observé recomiendo la galería fotográfica de Panoramio de Ruby or “Time for english school”. Están todas las aves perfectamente denominadas y con fotografías decentes de la avífauna típica de la costa y rías del Ecuador:

http://www.panoramio.com/user/6625213?show=all

Si, además, se desea saber su nombre en otros idiomas consultar el enorme listado de aves del Ecuador del sitio web:

http://www.birdlist.org/ecuador.htm

20 - Vista del horizonte en los manglares de Puerto Hualtaco (Ecuador, enero 2013)

19 - Vista de una camaronera entre manglares (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)

Maravillado por este placer animal le pregunté al guía como se llamaba: Gonzalo Fanjul, me respondió intrigado. Sonreí y le di las gracias por este inesperado acontecimiento.

En el regreso hablamos sobre las camaroneras, piscinas artificiales que se construyen horadando una isla manglar dejando sólo que éste envuelva el perímetro. Me contó el señor Fanjul las penosas condiciones en las que trabajaban muchos de los que vivían cuidando del camarón. Sin contrato alguno familias enteras son obligadas a permanecer en el mismo lugar que la camaronera, sin pisar tierra firme en meses, vigilados por gente armada que impide que se vayan; muchas de estas personas era peruanos sin documentos legales de trabajo.

¿Cómo permiten los dos gobiernos que esto suceda? Tenía más fe en el estado ecuatoriano. En Perú hay un excedente de mano de obra que es atraida por un sueldo en dólares ganando más que en su país; en Ecuador, pocos son los que quieren laborar en este tipo de trabajo por encontrar otras faenas mejor pagadas. Desconozco lo que cobran unos y otros, pero si los peruanos ganan 300$ al mes será un milagro.

Por si fuera poco encima se producen asaltos piratas nocturnos para robar el camarón criado en estas piscifactorias artificiales: no conviene asomar la nariz por una camaronera si no quieres arriesgarte a recibir un tiro. La policía ecuatoriana ha intensificado las redadas contra estos ladrones que suelen proceder de Huaquillas.

El otro gran problema es el ecológico: las camaroneras han esquilmado el 70% del manglar de la costa ecuatoriana. El porcentaje puede variar según el estudio que se lea, pero las cifras son próximas a ese 70%.

El gobierno ecuatoriano ha fijado límites y reglado normas para el cultivo del camarón, pero ignoro si se respetan las leyes ni si será suficiente para preservar el manglar que, en esta región del sur del país, cuenta con reservas naturales protegidas así como también en Perú. Teóricamente.

21 - Puerto Grau (puesto fronterizo peruano en Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)

22 - Barca recorrido turístico por manglares Puerto Hualtaco (Ecuador, enero 2013) 02 - Primer plano garza aposentada en el barco (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)

01 - Garza blanca sobre fondo marino crepuscular (Puerto Hualtaco, Ecuador, enero 2013)Arriba, la garza nívea (distinguible por su pico negra y patas anaranjadas; abajo la garza real por lo contrario.

23 - Ruta probable lancha Puerto Hualtaco en dirección a mar abierto (Ecuador, enero 2013)Mapa del recorrido turístico

(1) http://vivehuaquillasutmach.blogspot.com.es/2011/11/puerto-hualtaco-por-johana-carrion.html

(2) http://www.huaquillas.net/site/noticias/1003-cooperativa-turistica-san-gregorio-presento-recomendaciones-para-ingreso-a-la-isla

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