Bosque Petrificado Puyango [280113] (2/2)


32 - mirador del petrino gigante BBP (Puyango,Ecuador,enero 2013)El recorrido por los senderos del Bosque Petrificado de Puyango depara sorpresas como árboles gigantes (20/25 metros) tales como el petrino, de parecido al baobab. Imagino que estos árboles tuvieron unas tierras comunes hace millones de años cuando gran parte de América estuvo unida a África.

Los carteles informativos del parque forestal son suficientes pero, quizás, haría falta algún par de paneles ilustrados con la posible fauna de la época en que nacieron estos árboles petrificados.

En una breve charla con los estudiantes algunas chicas me contaron que procedían de Quito, concretamente de la Universidad del Ejército. ¿? Quizá se refería a la ESPE (Escuela Politécnica del Ejército). A pesar de indagar si era privada o pública no me quedó claro por las explicaciones que me dieron. Parece que es pública pero de gestión privada, es decir, al pertenecer al ejército debería ser pública pero tiene un costo para el alumno, o debes tener familiares en esta institución para estudiar en ella. Si es así se restringe el derecho a estudiar de cualquier ciudadano, pero ya digo que no aclaré con la información obtenida. El guía los trataba como si fueran alumnos de bachillerato evaluándolos cada cierto tiempo sobre la temática del Bosque Petrificado. Está bien divulgar las excelencias del parque, pero estos chavales ya son universitarios, no pienso que necesiten superar una prueba de conocimiento. Se trata de disfrutar, aunque comprendo que el guía trataba de amenizar el recorrido.

33 - Like a tourist next to the giant petrino BPP (Puyango,Ecuador,enero 2013) 34 - Coleóptero del Bosque Petrificado Puyango (Ecuador,enero 2013)

35 - Insecto Bosque Petrificado Puyango (Ecuador,enero 2013) 36 - Coleóptero del Bosque Petrificado Puyango (Ecuador, enero 2013)

37 - Primer plano coleóptero del Bosque Petrificado Puyango (Ecuador, enero 2013)

39 - Vista frontal del coleóptero Bosque Petrificado Puyango (Ecuador, enero 2013) 42 - Tronco de un petrino gigante en comparación a los humanos BPP (Puyango,Ecuador,enero 2013)

40 - Primer plano frontal coleóptero Bosque Petrificado Puyango (Ecuador, enero 2013)

Tras finalizar la visita al BPP estaba esperando míster Torbellino con su coche seat 127 que, por uno de esos milagros de la mecánica, todavía funcionaba.

En el momento de ir a subirnos, el guía le pidió que lo llévase hasta el Puente Puyango, a lo que el hombre le contestó airado que eran 5$. El joven guía intentó dialogar rogando que lo llevara pero no hubo manera de convencerlo. Tercié en la discusión molesto por el carácter desaprensivo de míster Torbellino:

– Pero, ¿qué más da? Si vas a cobrar el trayecto igual. ¿Qué más da que seamos dos o tres si el viaje ya está pagado?

El razonamiento debió parecerle contundente; no supo contradecir y se quedó luchando consigo mismo en silencio: se veían los esfuerzos de su mente incapaces de rebatir mi afirmación. Al final se avinó a que nos acompañase pero echándole la bronca. Joer, qué tipo.

En realidad este comportamiento cicatero no es extraño en Ecuador donde se cobra por individuo, aunque sea un viaje colectivo, una habitación compartida o cualquier servicio que implique varias personas. Quiero decir que aunque un viaje (coche, lancha, etc.) tenga un costo y baste una persona o dos para cubrir el gasto, eso no significa que si se suman otras personas a su vez paguen con lo cual el propietario multiplica el beneficio del servicio ofrecido. A todas luces injusto, pero es la costumbre.

44 - Lavabos y baños del Bosque Petrificado Puyango (Ecuador,enero 2013) 45 - Caseta-descanso-mirador a la entrada Bosque Petrificado Puyango (Ecuador, enero 2013)

43 - Cartel aves del Bosque Petrificado de Puyango (Ecuador,enero 2013) 46 - Zoom mariposa de Bosque Petrificado Puyango (Ecuador, enero 2013)

47 - Zoom mariposa Bosque Petrificado Puyango (Ecuador, enero 2013)               48 - Zoom mariposa Bosque Petrificado Puyango (Ecuador, enero 2013)

Al llegar al puesto de las oficinas nos paramos. Yo quería comprar papel de fumar, y sabía que hasta llegar a Quito no iba a encontrarlo por el resto del país. Frente a las oficinas del Bosque Petrificado hay unas casas y un par de tiendas. Una viaje señora nos atendió; vendía un tipo de papel marrón fino que servía para enrollar unos cigarros que los lugareños fumaban hechos con hojas secas de no sé qué. Igual eran parecidos a los caliqueños españoles. Uf, menudos pulmones había que tener. A pesar de no tener una línea de pega bastaba la saliva para dejar enganchado el papel. Más o menos.

51 - Puente Puyango al BPP (Ecuador, enero 2013) 52 - Puente Puyango y puesto militar de control (Ecuador, enero 2013)

50 - Control militar Puente Puyango (Ecuador, enero 2013)

49 - Puente Puyango (Ecuador, enero 2013)

Una vez llegados a Puente Puyango hacia a la una y cuarto me siento en el borde de un badulaque-cafetería donde una mujer treinteañera ya permanecía esperando al autocar de CIFA en dirección a Arenillas. Míster Torbellino tiene su casa, detrás, a una docena de metros, pero se sienta en una mecedora al lado de la mujer moviéndose impaciente a la espera del siguiente viajero mientras charla naderías con ella. Me recordó una xilografía de Utawaga Hiroshige (1833/1834) ilustrando unas furcias de un villorrio del siglo XIX, que salían corriendo de las tabernas donde trabajaban para agarrar y arrastrar a los escasos comerciantes que atravesaban la calle principal en dirección hacia otros pueblos y que, bien lo intuían, llevaban dinero contante y sonante, con la intención de que entraran en sus establecimientos a tomar el té, cenar, pernoctar u otros servicios.

52 - Xilografía Goyu, Utawaga Hiroshige (guía de viaje '53 estaciones de Tokaido', Artelino print from ukiyo-e.org)

En esa espera llegó un bus procedente de Alamor que no recogía pasajeros pues iba a Quito. Se bajó un joven mochilero alto y pelo corto trigueño, con gafas estilo Bill Gates (se asocian a universitarios informáticos y/o a la decada de los ochenta). Era chileno y campechano y vestía como un perfecto explorador donde no desentonaba su gorro de ejército. Derrochando animos a raudales se dirigió a mí y me pregunto si tendría algún repelente antimosquitos. Claro que sí; le pasé el espray relec extra fuerte (50% DEET) y se roció las mangas, pecho, cuello y pantalones con un uso medido. Le animé a continuar vaporizándose pues yo sólo lo usé en Guayaquil; tampoco me iba a quedar en Huaquillas (en 2007 zona de mosquitos) y no llegaría a zonas selváticas hasta dentro de 15 días. Me comentó con buen humor que el día anterior durmió en Tumbes y unos “tábanos el doble de gordos” – me enseñó el pulgar- se habían cebado con él y unos austriacos y alemanes. Agotaron todo el repelente sin poder ahuyentarlos. Le aseguré que lo poco que había probado el relec no había sido ni siquiera molestado por los más cabrones: aquellos de tamaño infinitesimal. Le mencioné cómo me acordaba del 2007 cuando los tres primeros días ya tenía una docena de picaduras. Esta vez ni una.

No se entretuvo cuando se enteró cuánto se tardaba en llegar al Bosque Petrificado. Míster Torbellino le preguntó si quería ir en coche, pero el mochilero, que iba bien equipado, le respondió que no al saber el precio. Normal. Preguntó si había hotel o casa donde hospedarse y mr. Torbellino le respondió con dejadez que hay una casa frente a las oficinas del parque. “¿Tienen ducha?”. Je, le dijo “fría” con un tono que enfriaba cualquier ilusión. “Eso da igual”, dijo sin ningún apuro el chileno con una sonrisa. ¿Las camas son limpias? ¡¿Sí?!, pues andando. Se colgó la pesada mochila pero era un tipo vigoroso. Nos despedimos. Le envidié: iba a pernoctar en aquella cabaña donde compré el papel de liar, lejos de ruidos humanos y con una noche estrellada en mitad de un bosque de árboles petrificados y gigantes.

Cuando se hubo marchado míster Torbellino y la mujer empezaron a criticarle por no haber pagado para ir en coche. Míster Torbellino echaba pestes del chaval por “cinco miserables dólares”, un “muerto de hambre”; la mujer le acompañó en la cantinela: “Ese ya se ve que no tiene dinero”, dijo con tono despectivo. Claro, desconocen qué significa caminar 5, 6 u 8 horas con una mochila a cuestas, recorrer varios países con un presupuesto limitado. Claro, pero me jode.

Me jode el desprecio que sienten bastantes ecuatorianos por aquellos que son pobres o vienen con el dinero justo, sean nacionales o extranjeros. Me jode escucharles despreciando a los demás por su pobreza, su color de piel, su incultura o su ignorancia o qué sé yo qué más. Ya lo noté en 2007 ese carácter, y un amigo que visitó Ecuador y Colombia en 2011 me contó haberse sentido mejor tratado en Colombia y sentir el racismo de toda clase en Ecuador. Sí, en Ecuador si no eres blanco y rico parece que eres menos respetable.

53 - Interior bus autocar Alamor a Arenillas (CIFA) parando en Puente Puyango BPP (Ecuador,enero 2013)

El autocar de CIFA llegó un poco antes de las dos, me subí y pagué 2,50$ para ir hasta Arenillas. Desde allí tendría que coger otro bus hasta Huaquillas por medio dólar. Sólo quería descansar y dormir: estos dos me habían jodido un día esplendido.

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