La zona rosa de Guayaquil [250113]


Zonas de marcha en Guayaquil centro

Abandoné el malecón 2000 yendo por la calle Loja; por supuesto, antes de atravesar la ancha avenida Simón Bolívar algún taxi y, sobre todo, coches usados como taxis piratas (sin el típico color amarillo de la carrocería y escudos identificativos) efectuaban una ráfaga corta de luces o pitaban sus bocinas de tonos musicales exasperantes algunos e interminables otros; uno de estos sonidos combinaba los dos histerismos: la alarma antirrobo del vehículo activada a distancia. Se propagaba más allá de las aceras vecinas y de la caída del sol. Oigan, todo un éxito musical entre la población masculina conductora; a ojo de buen cubero estimo en un 10% a 20% quienes tenían instalada una alarma con ese aborrecible sonido. No dejé de escucharlo por ningún barrio de los que estuve.

Bajé por la calle Loja porque más allá sólo está la Universidad Politécnica del Litoral, la ESPOL, prestigiosa entre los estudiantes universitarios, y, luego, el turístico cerro Santa Ana con su faro y su mirador sobre Guayaquil.

Giré por la calle Vicente Rocafuerte atrapado por lo invisible ya que no me sonaba haber callejeado por aquí y, sin embargo, está a dos manzanas del malecón 2000.

22 - Fachada de edificio modernista (Guayaquil)

23 - Detalle fachada de edificio modernista (Guayaquil) bis

Pasé por delante del edifico de la fundación Leónidas Ortega Moreira, quienes se autocalifican de O.N.G. de la educación. Leyendo, en su sitio web www.flom.org.ec, quién fue su fundador y las instituciones en las que participa la ong, se desprende una clara orientación a la ideología conservadora y católica. Otorgan 600 becas anuales para estudios, desde preescolar a nivel universitario, en centros concertados con la fundación, y realizan talleres, supongo de bajo costo, con preponderancia de “computación e inglés”.

¿Serán estas las fundaciones que tanto critica el presidente Correa, dirigentes de su movimiento y miembros de otras formaciones políticas?

Hay que subrayar que estas instituciones privadas solían suplir la sanidad y la educación que el estado ecuatoriano era incapaz de ofrecer a una mayoría de sus ciudadanos. Ahora bien, estas organizaciones benéficas tenían un alcance limitado y dependían, como siempre, de la buena voluntad y la caridad de los ricos.

20 - Fundación Leónidas Ortega Moreira

Seguí caminando mientra contemplaba fachadas de edificios, algunas modernistas y otras con ¡¿monigotes?! ¿Cuánto rato llevaban observándome? A sólo una manzana de la fundación antedicha se hallaba el bar-restaurante El Colonial. En aquel momento lo ignoraba, pero estaba en uno de los epicentros de marcha de la ciudad.

La zona rosa es una zona de diversión, música, copas y tapas (piqueo dicen allí): una serie de calles que confluyen en su vía principal, la avenida Rocafuerte. Fue ideada por el municipio en 2001 y se inauguró, oficialmente, en 2005. Ya la conocía por la prensa pero había olvidado dónde se ubicaba exactamente en Guayaquil; así que el azar quiso que me acercase por allí.

Tengo claro que sin los monigotes, colocados en las terrazas de El Colonial, no me habría llamado la atención el barrio. Sin terrazas dónde tomar una birra al aire libre no me apetecía pararme y descansar; me negaba a entrar dentro de un bar por mucho aire acondicionado fresco que pusieran.

24 - Fachada (calle Rocafuerte) restaurant El Colonial @ Guayaquil (2013)

25 - Bar restaurante El Colonial (Rocafuerte e Imbabura) @ GuayaquilBar restaurant El Colonial: música, bebidas y tapeo/piqueo); al fondo, el malecón 2000.

Entro en El Colonial y preguntó si es posible poner una mesa afuera. Estaban recién abiertos y un camarero me dijo que el cabildo prohibió mesas y sillas en los exteriores. ¿Prohibido?. Ahora entendía que no viese bares ni restaurantes con terrazas; los motivos seguían ocultos, pero parece que se relaciona con las borracheras y éstas con homicidios.

El gobierno central también dedujo las mismas consecuencias y redujo horarios de locales y expendio de bebidas alcohólicas hasta las doce de la noche. Las discotecas cierran a las dos de la madrugada los fines de semana; de martes a jueves a las doce de la noche. Quizás en otros sectores de la ciudad existan discotecas abiertas hasta las cuatro o las cinco.

A mediados de los 70 se fundó El Colonial y en esa época sí habían terrazas donde las peñas de estudiantes universitarios y otros adultos se reunían para charlar. ¿En qué momento se desmadró todo? ¿Quién sabe?

Fuera del bar-restaurante estaba colocada una banqueta de madera junto a la pared. Pedí permiso para sentarme con la birra y poder fumarme un cigarrillo. No hubo problema. La cerveza que me pusieron fue la clásica pilsener de casi medio litro. Me parece que es la que tiene mejor sabor y tiro de Ecuador, pero no soy un experto en cervezas. Entra de muerte siempre. En los dos viajes a Ecuador no me ha defraudado con los días bochornosos. Biela, man. Me costó 2,5$, al dar tres monedas me dijeron que no tenían cambio; luego me lo devolverían. Okay. No problem.

Se estaba fabuloso al aire libre pero también extrañado por estar sentado en un banquillo sin mesa para dejar la botella. La verdad es que deseaba sentarme en la terraza superior, junto a los monigotes, saboreando un cóctel espirituoso.

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