MAÑANA DEL ÚLTIMO DÍA EN GUAYAQUIL [250113] (2/2)


Callejeando por el centro de Guayaquil (250113)

Hablando del futuro de Ecuador con Paco teníamos distintos puntos de vista sobre la opinión pública, la democracia y una sociedad más justa económicamente. Resultaba chocante, aunque no sorprendente en el ser humano, que una persona mestiza, de expresión verbal culta y maneras morigeradas, sostuviera una visión pesimista y denigrante de la sociedad ecuatoriana. Me pregunto qué es lo que le han enseñado y qué es lo que ha aprendido esta persona cercana a los sesenta tacos.
En Ecuador hay una múltiple y variopinta mezcla de genes y a esa composición se la ha denominado mestiza, formada por un 72% de la población actual (censo 2010); otros grupos lo formarían blancos (6,1%), afroecuatorianos (7,2%), indígenas (7%) y montubios (costa central e interior del país, entre la costa y la sierra andina), el 7,4%.
El extranjero que visite Ecuador englobará a los montubios dentro del grupo mayoritario, no distiguirá los indígenas costeños de los de la sierra de los de la Amazonía (algo más altos) y, entre los mestizos, apreciará una división rápida entre aquellos que puedan tener aspectos físicos amerindios, negroides o un mestizaje sin origen evidente. Los propios ecuatorianos, como en otros países de América Latina, otorgan el sobrenombre de chino o negro, normalmente sin racismo, a quien presente un rasgo físico más asociado a la raza asiática o la africana.
Si alguien recorre Europa, de sur a norte, comprobará otras diferencias físicas similares respecto al color de los cabellos y los ojos principalmente, las cejas y una variedad de estatura (al norte más altos).
Tanto en Ecuador como en Perú (posiblemente también en Colombia y países aledaños), a la persona mestiza y vestimenta occidental con algún destacado rasgo andino (pómulos, ojos, nariz) se la solía llamar cholo, y lo que era peor, asociado a una persona inculta, de pobres saberes, sometida al blanco, al criollo o a los mestizos poderosos. Es decir, cholo designa un fenotipo, y ha tenido un efecto vituperante en la sociedad ecuatoriana del que todo el mundo mestizo, desde los tiempos coloniales, ha querido huir. En parte se debía a una cuestión económica: cuanta más sangre, de blanco, se pudiera demostrar tener ante la ley, más franco quedaba el acceso a estudios y trabajos vedados a los llamados “indios” lo cual, a su vez, permitía mejorar el estatus económico y abandonar la esclavitud o servidumbre impuesta. Esto queda retratado en el libro de John Lynch, “Las revoluciones hispanoamericanas (1808 – 1826)”.
Paul Theroux, en su viaje por América Latina en tren (El viejo expreso de la Patagonia, 1979), escribe “casi la mitad de los habitantes de Ecuador son indios, pero me parecieron más numerosos”; no hay animadversión en sus palabras ni conoce la cultura de esa sociedad, por eso les llama indios, pensando en los incas, confundido por el mestizaje y la pobreza. Estereotipos que perviven, hoy día, en buena parte de los viajeros y turistas gringos, provocando las quejas de algunos ecuatorianos sobre esa imagen que proyecta el país de indigenismo, pero mientras no haya una vida digna para todos los ecuatorianos esa estampa se mantendrá.
Theroux no es el único que tenía, en los setenta, esa imagen del Ecuador. Un reciente y extenso artículo de Hernán Ibarra en el periódico La Hora, sobre mestizaje y diferencias étnicas, explica los distintos estudios antropológicos habidos en Ecuador y Perú entre las décadas de 1950 y 1970: su lectura da una idea de la acepción cultural de la evolución de mestizo, indio y cholo en ambos países.
En el artículo se menciona que la revista Vistazo publicó, en 1962, un reportaje que “estableció que había un 42% de raza mestiza, un 38% de raza india, un 14% de raza blanca y un 6% de raza negra”.
Finaliza Ibarra la parte ecuatoriana con el estudio de Stutzman (1974) señalando que la población podía “asumir la categoría de mestizo, pero no la de cholo, aunque el término servía para identificar cotidianamente y tenía un sentido despectivo. […]
En realidad, la noción de mestizo más aceptada socialmente era aquella que estaba más cerca de la cultura blanca. […] Esto evidenciaba que el mestizaje implicaba realmente el blanqueamiento”. (1)
Las reivindicaciones indígenas, a partir de 1991, han logrado un respeto a sus costumbres y su cultura y el apoyo económico del Estado, pero permanece un resabio de superioridad e intolerancia en parte de la sociedad: el Banco de Guayaquil fue denunciado por obligar a los clientes indios a quitarse el sombrero en el interior de la oficina, una prenda que es un distintivo social en las comunidades indígenas que identifica a unas de otras. Esto sucedía en Ríobamba, sierra central con un 38% de población indígena.
Respecto a la comunidad negra también se produce una actitud de desconfianza, cuando no racismo, relacionada con su pobreza.
Paco era un mestizo de piel canela y rasgos más africanos, por lo que pienso que no tuvo que tenerlo fácil para prosperar y, sin embargo, tenía una mentalidad que subestimaba a la sociedad ecuatoriana como si se tratara de un crío que no sabe lo que le conviene.
Es bastante probable que, gracias al gobierno correísta, se haya subvertido esa tendencia y, hoy día, los ecuatorianos sienten menos prejuicios autoidentificandose como indígenas, mestizos o negros.
Si hace dos, tres décadas era habitual insultar o menospreciar a alguien llamándole “indio o cholo”, hoy día ya no tienen la acepción negativa de entonces aunque indio se considera una palabra políticamente incorrecta.
Cambiando de tercio en nuestra conversación le mencioné otro caso relacionado con la discriminación en la sociedad ecuatoriana. Me refería a la homosexualidad. Le expuse el caso sucedido en el Mall del Sol, cuando dos jóvenes adolescentes fueron increpados y expulsados del centro comercial por besarse. Paco se enrolló con el tema de los boy-scouts empleando eufemismos y yéndose por las ramas. Tanto que, al final, me agobié del conversatorio y, educadamente, le dije que tenía que irme a resolver un asunto del vuelo de regreso a España, lo cual era verdad.

Chica guayaquileña (250113)Quien podría negar que esta chica es una belleza. Nadie que no tenga prejuicios raciales. En la sociedad ecuatoriana aún persisten.

(1) http://ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=news_user_view&id=105511&umt=racismo_en_ecuador_banco_guayaquil_se_niega_a_atender_a_indios_porque_no_se_se_sacan_sombrero

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