¿Es usted macho o gringo? (11): estampas guayacas


Después de comer en casa de Adri salí a dar una vuelta breve por el barrio, sólo quedaban dos horas antes de la puesta de sol y no me daba tiempo a completar la idea inicial del día: contratar dos o tres viajes en tren en la oficina de turismo ecuatoriana sita en el Malecón 2000. Al regresar veo a un vendedor informal que transporta frutas en el típico carrito triciclo; me atrae la forma abombada de una de ellas y le pregunto el precio: 50 centavos cuesta cada una; me pareció justo. Compré tres.

29 - Interior taller (ej. a seguir en un sector, distrito de barrios, lleno de talleres a cual más cochambroso)

Interior taller. Ejemplo a seguir en un sector (conjunto de barrios) lleno de talleres a cual más cochambroso. La cochambre es la norma habitual en los talleres de reparación de autos. Este es el taller más limpio que vi en toda Guayaquil: se merece una foto digna.

30 - Jugando a las damas con chapas de botellaEnfilando el atardecer nocturno: estampa guayaca.

31 - Vendedor informal y buseta nº 2 bis

Vendedor informal preparándose para los futuros clientes que terminan la jornada laboral en Guayaquil (normalmente entre las 5 y las 6 finaliza la mayoría). Al fondo, a la derecha, se ve la buseta nº 2 que se dirige al Centro ciudad y a Bahía (mercado al aire libre).

Había quedado con Adri y Raúl a las siete para cenar en otro sector de la ciudad; al llegar a la casa me encuentro a Adri conversando con su tía Bolivia. Les comento lo de la fruta y averiguo que se llama zapote. Abierto se parece al melón, en tamaño también, aunque la textura es más chiclosa y con forma de pelusilla dulce. También me entero de su verdadero precio: se suelen vender dos o tres por 50 centavos. Se sorprenden y ríen ¿Se entiende por qué soy un gringo en Ecuador? Los viajeros cosmopolitas ya están acostumbrados a estas variaciones de precios respecto a los nacionales, pero cuesta adaptarse, sobre todo si uno está habituado a ver los precios marcados, y el mismo para todo el mundo venga de donde venga. Tampoco me importó; el tipo que me los vendió me cayó bien. Era una buena persona que se ganaba la vida lo mejor que podía; conversamos unos minutos acerca de las políticas del gobierno y de la venta informal: se quedó sin trabajo hace unos pocos años y este negocio era todo lo que tenía para ir tirando. Para no ser interrogados por la policía metropolitana (del municipio), por venta ilegal, los vendedores informales están siempre en constante movimiento, así justifican su mercancía. Si parasen un tiempo en una esquina no tardaría en aparecer un patrullero para pedirle la documentación reglamentaria. Como bien dijo “Y, pues, ¿quién tiene la plata para pagar esos impuestos municipales? Las solución del alcalde de situarnos en otras áreas menos transitadas no nos benefician.” Demasiado humilde para protestar contra las leyes las toreaba hasta donde sabía. Los pobres del mundo actúan de este modo.

32 - Vendedor informal de zapote bisVendedor informal de frutas: zapote (forma oblonga) y ? No me acuerdo.

También les comenté a las dos lo ocurrido en el mercado Garay esa mañana antes del accidente que tuve; les señalé la grata impresión que me produjo ver los precios de los productos marcados en las pizarras. Me desengañaron; estaban escritos para los inspectores que vinieran a realizar comprobaciones; cuando era el consumidor quién preguntaba los artículos se encarecían. “No hay que hacer caso de la pizarra; siempre son más elevados”.

Raúl llegó con la noche aposentada sobre Guayaquil; un rápido cambio de vestimenta y nos largamos Adri, Raúl, Valeria, Bolivia y yo, a disfrutar de una hamburguesería que Raúl y Adri conocían en el sector de Urdesa Central, “el barrio pelucón en los 80”. Por sus calles no se respiraba tanto humo y las aceras estaban más limpias y cuidadas. Pude ver, entre sus residentes, ese 11,4% de la población guayaquileña que se considera blanca (9,8% en la provincia y 6,1% nacional) y también otros gringos, lo que era una novedad para mí, pues estos se notaba que vivían en la urbe costeña. En el viaje sólo vería turistas sin percibir cuántos extranjeros gringos trabajan en Ecuador. Los estadounidenses forman la colonia más numerosa (16.869 personas en septiembre de 2012); mayormente jubilados.

extranjeros-poblacion-inmigrantes-trabajo_ECMIMA20130723_0230_1 (El Comercio 240713)http://www.elcomercio.com/noticias/extranjero-trabaja-Ecuador-agricultura-comercio_0_961703851.html  24/07/2013

Ruta en coche hasta la hamburgueseria en Urdesa Central bisEn el local donde cenamos, de precios europeos que, al ser en dólares, era algo más barato por la conversión, estuvimos un buen rato conversando sobre la política de Correa, dios y la ciencia y la historia de Ecuador desde su independencia, primero de España y, luego, de la Gran Colombia en 1830. Pensar que Guayaquil pudo haber sido ciudad peruana. Úf. Con todo respeto a Perú pero prefiero mejor no; Ecuador ha tenido un vecino sureño belicoso e invasor en varios ocasiones, arrebatándole casi la mitad de su territorio en 1941. No ha sido el único: las actuales Brasil y Colombia también se engrandecieron a costa de la antigua Real Audiencia de Quito.

En definitiva: magnífica charla que nos distrajo de la rutina diaria. Valeria se quedó frita con nosotros, aburrida de escucharnos, y de que le hicieran tan poco caso. Las princesas no comprenden que los adultos también se mimen.

Al regreso, un poco antes de las once, empezó a lloviznar, en una ráfaga continua que ya no pararía en toda la noche. Es una lluvia extraña: las gotas son diminutas y en una densidad altísima por metro cúbico. No notas que te empapas hasta que va pasando el tiempo, cuando las gotas, acumuladas en la cabeza o la ropa, por su propio peso se rompen en hilillos de agua.

Durante la vuelta Raúl mencionó a un locutor de radio al que valoraba en su aspecto personal e intelectual: Roberto Bonafont. Su programa de radio se llama “Pateando tachos”, y está dedicado a la crítica de fútbol, deporte rey en Ecuador. Siendo Raúl un futbolero de pro, “emelexista” para más señas, y conociendo la aversión que le tengo a este deporte, precisamente por ello me lo nombró, juzgaba sus crónicas deportivas de lo más interesantes y sugestivas, pues mezclaba la historia, la poesía y la música con la narración de un partido de fútbol.

En su cuenta de twitter (@robertobonafont), plagada de frases literarias e informaciones deportivas principalmente, tiene algo más de 125.000 seguidores y es columnista del diario Expreso. Se le conoce como “el poeta del fútbol”; tiene un blog y se puede escuchar su programa en Diblu FM; por inet a través de TuneIn.

Dejo un enlace a una entrevista donde expone su personalidad vivaracha y sin amarguras.

Hay gente que tiene resentimiento social, yo no lo tengo ni con la gente que me odia; no les tengo bronca porque sino estaría llevando el cadáver en el hombro y los gusanos terminan comiéndome”. Roberto Bonafont.

http://www.ppelverdadero.com.ec/especial/item/vivo-del-microfono-desde-los-10-anos.html

Lectura recomendable cien por cien. Gracias Raúl.

– – –

Para consultar estadísticas oficiales de población en Ecuador:

http://www.inec.gob.ec/cpv/index.php?option=com_wrapper&view=wrapper&Itemid=49&lang=es

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s