LA PARTIDOCRACIA (4): su funcionamiento


– Entiendo que el populismo, Félix, influye en la partidocracia, pero no me explico cómo influye en los ciudadanos.

– Cada político, alcalde, prefecto, diputado o el presidente tenía una representación, como un comité central ¿ya? Ese comité central, a su vez, estaba dividido en otros.

Un candidato se va dando a conocer equis tiempo para, luego, lanzarse, a la presidencia. Los contrincantes políticos influyen en las decisiones gubernamentales y, en el pueblo, a través de los comités electorales; desde ahí se organiza un cuartelazo, revueltas, plantones [manifestaciones], etc.

Los partidos tenían una sede política en cada ciudad, a su vez esa sede tenía un comité barrial e influían en los acontecimientos políticos; canalizaban el descontento popular de ciertos grupos y le prometían al pueblo que lucharían en contra de esas leyes aprobadas por el gobierno de turno. Se dedicaban a organizar campañas de protestas.

Un sector [un distrito pequeño pero engloba varios barrios] podía tener varios comités barriales; cada familia se organizaba y practicaba el proselitismo.

– ¿Sólo mediante las protestas consolidaba su poder la partidocracia?

– Ese comité barrial, que impulsa la campaña política, está encabezado por unos dirigentes para apoyar al candidato presidencial. Estas personas se van fijando en quienes asisten a los mítines, campañas, protestas, huelgas, etc.

Cuando el candidato alcanza la presidencia designa a su equipo de gobierno y, entre ellos, a los asesores. Estos son los encargados de colocar a personas en cargos administrativos en cada ciudad, y tienen de antemano decidido quiénes serán. Por ello se utiliza la figura del enrolado para asignar, a dedo, empleos como servidor público.

El enrolado, por otra parte, ganaba más que el funcionario que obtuvo su puesto por nombramiento, ya que le pagaban 11 días y trabajaba 7, mientras que el de nombramiento eran 5 días trabajados 5 pagados. En muchos puestos hacía falta palanca…

– ¿Palanca? ¿Qué significa?

– Tener un conocido, amigo, familiar que te ayude a conseguir un trabajo.

– Ya. Tener enchufe.

– Luego estaban los pipones

– ¿…?

– Estos sólo cobran el sueldo; únicamente firman su cheque. ¡Uh! En Guayaquil se sufrió gran violencia cuando despidieron a una cantidad bárbara de ellos en el gobierno de Borja.

 Se refería Félix a un incidente ocurrido en enero de 1992 en Guayaquil: “La decisión del alcalde Harry Soria, de despedir a más de 4.000 pipones, empleados que figuran en nómina y cobran sin trabajar, desencadenó en la ciudad portuaria del Pacífico una ola de violencia, con enfrentamientos con la policía, incendio de automóviles y explosión de una bomba en la casa de la primera autoridad municipal que ha llevado al presidente, Rodrigo Borja, a decretar la movilización de las tropas”. (1)

Esa decisión supondría un ahorro de “12.222 millones de sucres (2) [algo más de 6.000.000€ de entonces]”. Hoy día, contando la inflación española desde 1992, unos 11.161.868€.

La verdad es que era estrambótico el funcionamiento municipal de Guayaquil, anticuado, corrupto y ruinoso:

Del total del presupuesto municipal se destina el 75% para el pago de sueldos y salarios, y se da el caso insólito que por un simple guardián de parque hay 37 inspectores que deben vigilar que cumpla su horario […]. (3)

Los pipones tenían incluso pedigrí: municipio de Guayaquil, 1956. “Nacieron ante la necesidad de cubrir las espaldas de los gobernantes municipales de turno. Salieron del vientre de los políticos. […] ”. (4)

En fin, existía una industria del piponazgo:

Cada alcalde, edil, dirigente de partido, funcionario de alta categoría, líderes sindicales y hasta simpáticas damas al servicio de ese personal, han entrado al Municipio con pipones en sus brazos. Los llevan para que cuiden sus pertenencias, controlen sus bienes, aseen su despacho, hagan mandados, cumplan amenazas, ocasionen daño a sus rivales.

El cabildo, cuyo presupuesto de 1991 fue de 23 mil millones destinó 12.200 millones de sucres en sostener pipones, apenas utilizó 3 mil millones en obras. […]

En aseo de calles, hay 20 carros pero hay mil choferes [sic], […] cargos inventados sólo para ganar un salario sin trabajar.

Desgraciadamente las administraciones municipales comprometidas con el piponazgo han firmado onerosos contratos colectivos, unicos [sic] en el mundo, donde se reconoce [sic] los cargos hereditarios […].

Pipones quienes ganan once días a la semana con sobretiempos de hasta 38 horas, es decir, nunca duermen”. (5)

Los partidos políticos que, en aquel momento, estaban en el Concejo Municipal de Guayaquil eran el PRE (7 vocales), PSC (4), independientes (2), socialista (1), CFP (1). El alcalde actuaba solo, no tenía grupo político ni bloque, es decir, alguien con quien tienes un acuerdo, y por su acción le apodaron Harry el Sucio.

Otro caso de piponazgo se da durante la actuación de Fabián Alarcón (FRA Frente Radical Alfarista), presidente del Congreso, entre agosto de 1995 y febrero de 1997, tal como denunciaba el periódico HOY: “En ese período 2.089 ‘asesores’ percibieron 39 mil millones de sucres, sin que nadie pudiese exhibir ni una hoja escrita que justificase semejante inversión”. (6)

Se refería a la contratación de personal para la cámara legislativa considerada una “irregularidad administrativa” pero que no violaba la ley según Alarcón. Luego sería presidente del Ecuador en 1997.

Tener palanca, ser un pipón o enrolado y tener “asesores” eran términos del habla cotidiana; meses después de irme del Ecuador, a mediados de noviembre del 2007, entrevistaron a Fernando Cordero, parlamentario por PAIS en aquel entonces y futuro presidente de la actual Asamblea Nacional. Se discutía, en su formación, el borrador de reglamento para el funcionamiento de la Asamblea, con vistas a concordarlo con otros grupos políticos:

¿Se acordó un horario de trabajo, se fijó una remuneración y el número de asesores que dispondrá cada asambleísta?.

Se propone trabajar de lunes a viernes un mínimo de 40 horas semanales. Existirán dos asesores por asambleísta y al menos dentro de Acuerdo País esa será una tarea al servicio del colectivo. No habrá asesores “individuales”, peor becados o “pipones”. La remuneración de los asambleístas será equivalente a la de un Ministro de Estado. La Asamblea terminará con los “latisueldos” y abusos y privilegios de las llamadas entidades “autónomas”. Todos los funcionarios públicos se sujetarán a una sola escala de remuneraciones”. (7)

– En los años 80 y 90 – continuó Félix – este conjunto de partidos utilizó estos métodos como medio de ganar las elecciones. Eran cortoplacistas. Se prometían infraestructuras y empleos para todo el mundo desde los comités barriales a cambio de votos. Cuando el candidato llegaba a la presidencia, la realidad de lo dicho nunca se cumplía o se quedaba en obras menores e incompletas, y pocos empleos. Todo eran promesas.

Para hacer la campaña dirán: “Tendrán trabajo todos” pero, a la hora dela verdad, pocos obtendrán un empleo.

La gente – observó Félix con desmoralización – se cambiaba de partido dependiendo de lo que podía conseguir; se podía viajar a otras zonas del país para asistir a los mítines barriales donde se reparte comida, bebidas y ofrecen alojamiento.

También muchas promesas para mejorar las infraestructuras públicas: canchas de deportes, alcantarillado, pavimentación de calles y trabajo para todos. Lo hacían todos los partidos.

– ¿Ningún gobierno fue reelegido?

– No se daba la figura de la reelección política. Sixto Durán, serrano,…. ¿Conoce usted…?

– Sí, sí, de la Sierra. El país dividido en regiones costa, sierra y oriente. Es de lo primero que aprendí de Ecuador.

– Ya. Sixto Durán comulgaba con Febres-Cordero, costeño, ambos tenían las mismas ideas políticas. Siempre se alternaban los partidos políticos en cada elección. Con el cambio de un presidente, pues también prefecto, alcalde, concejal, etc. Cada gobierno elegido provocaba un cambio del funcionario enrolado; derogación de las leyes que reguló el anterior y propuesta de nuevas leyes.

Piense que el descontento popular lo canalizaba otro político. Al ganar actuaba del mismo modo. Aparentemente, al principio, era distinto, luego era todo para su beneficio.

– Los partidos políticos ¿no reciben subvenciones o ayudas del Estado?

– Ellos ponen una cantidad [los candidatos], capital propio, para la campaña política. Ejemplo: usted se proclama candidato concejal ¿ya?; visita barrios marginales para obtener votos prometiendo mejoras de las aguas sanitarias. Estas promesas también se las hacía a través de los comités barriales; cada partido tenía un presidente de comité barrial, y un gestor.

Las protestas populares se producen cuando las promesas se ven incumplidas – añadió Félix dando por explicado el modus operandi de la clase política ecuatoriana.

– – –

(1) http://elpais.com/diario/1992/01/20/internacional/695862001_850215.html

(2) Ibíd.

(3) http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/soria-el-terror-de-los-pipones-62916.html

(4) Ibíd.

(5) Ibíd.

(6) http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/auge-y-caida-del-piponazgo-17931.html

(7) http://www.ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=news_user_view&id=65172&umt=el_tiempo_cuenca_en_asamblea_no_habra_asesores_peor_pipones_fernando_cordero

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2 thoughts on “LA PARTIDOCRACIA (4): su funcionamiento

  1. La sacada de los pipones, fue una gran gesta, lo hice para iniciar el cambio de Guayaquil, gracias a ese acto de valentia, recuperamos el 80% del presupuesto para invertirlo en obras. No me arrepentire jamas de esa decision historica como Alcalde de Guayaquil. Gracias por reconocerme ese acto.

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